Urgente, necesaria, impostergable, la apertura de la Universidad Bolivariana de la Corrupción, UBCO, alma mater, campus académico, verdadera “Casa que vence las sombras”, en la que se impartirán la doctrina y la praxis de la única profesión verdaderamente pujante, en tiempos de RoboLución.
—¿Te quieres graduar de abogado, médico, ingeniero, veterinario, periodisto (sic) progamador? ¿Pretendes trabajar, para vivir? ¡Muchacho, gafo! ¡Inscríbete en la UBCO pa’ que aprendas dónde está el verdadero sabor!----le aconsejaría toda “madre roboLucionaria solo hay una” a cualquiera de sus retoños.
Al contrario de lo que se pueda pensar, Carl von Clausewitz, no fue un apólogo de la guerra: “Ya que la Humanidad se ve precisada a hacerla —teorizaba el legendario militar prusiano— que la haga, pero, dentro de un mínimo de civilidad”.
La corrupción bolivariana, también exige ese mínimo de civilidad. Después de todo, es el único recurso natural renovable con que cuenta la RoboLución. Su explotación brutal, desaforada, sin rigorismo académico, la convierte en una especie en vía de extinción. Igual que el chigüire o que el cocodrilo del Alto Orinoco. Para que siga la rebatiña, se requiere un mínimo de orden en la orgía.
“Filosofía de la Corrupción”, será asignatura obligada en las aulas de la UBCO, para evitar depresiones, arrepentimientos, cargos de conciencia ¿Un corrupto bolivariano regenerado? ¡Eso jamás! Oigamos parte la clase inaugural del Rector Magnífico, del referido centro de altos estudios:
“Nosotros, no guisamos, queridos camaradas y camarados (sic) nos limitamos a lubricar con dólares, euros, pesos, yenes, yuanes, francos suizos o cualquier otra moneda dura, tradicional o virtual, los engranajes del paquidérmico aparato burocrático roboLucionario, para que ande, aunque sea, a tropezones ¿Se imaginan unos holgazanes, ignaros, antivenezolanos, como nosotros, los roboLucionarios sin la corrupción? La administración pública colapsaría más de lo colapsada que se encuentra, los casi inexistentes hospitales que funcionan, aunque sea muy a medias dejarían de hacerlo absolutamente. Además no es soborno, apreciados camaradas lo que les exigimos a los demandantes de servicios públicos, por mover aunque sea un dedo, es redistribución bolivariana de la riqueza. La que encabeza nuestro líder máximo —´man que ponga— es una tiranía atenuada por la corrupción”.
“Lavado de dólares I” y “Lavado de dólares II”; “Principios de la Doble y Triple Contabilidad”; “Geopolítica de los Paraísos Fiscales”, “Introducción al uso de testaferros, ganzúas y patas de cabra”, serían parte del pensum. En lugar de aquel “estudia que algo queda” de nuestras abuelas, se les inculcará a la muchachada roja, rojita, el “guisa que algo queda” o el “De mosquito pa´rriba todo es cacería”.
¿Otro corrupto bolivariano, envuelto en el oprobioso tráfico de cocaína, fentanilo y demás carburantes del más alto octanaje, para terminar dando pena ajena, con aviones, helicópteros, relojotes “Rolex” y Hublot Unico King Gold, haras de caballos, pent-houses en los “mayamis”, mansiones en Punta Cana porque en definitiva, por estúpidos que son, todo, se los incaute la DEA?
—Eso ¡jamás! —respondería cualquiera de los egresados de la UBCO— porque hemos sido formados para ser unos corruptos decentes.
La UBCO, será la fragua del Hombre Nuevo que tanto demanda el Socialismo del Siglo XXI. Los roboLucionarios deberían celebrar con alborozo su fundación, antes que, de un momento a otro, caiga la RoboLución, los capturen a todos y sin excepciones de ninguna especie, se los lleven bien presos.
@omarestacio
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