De maquinistas del Tren de Aragua a fogoneros de la Locomotora de Mar-a-Lago - GERMAN CARIAS

GERMAN CARIAS

El hecho noticioso desde otro ángulo, analizado por el periodista Germán Carías CNP#1212-E. Noticias, información, actualidad. En este sitio no se aceptan comentarios con groserías, porque el castellano es muy amplio. Siempre se revisan antes de publicar alguno.

Breaking


domingo, 27 de septiembre de 2026

De maquinistas del Tren de Aragua a fogoneros de la Locomotora de Mar-a-Lago

 



Omar Jesús Estacio


—¡Qué se besen!/ ¡Qué se abracen!/ ¡Qué se casen!/ ¡Que  crezcan y se reproduzcan!…

Las anteriores coplillas fueron coreadas una y otra vez por los burlistas de siempre, que nunca faltan, cuando la presidenta de la transición supuestamente democrática de Venezuela y el jefe supremo del antes vituperado Imperio, se fundieron en un abrazo, el martes pasado, en la sede de la ONU, sita entre las calles 42 y 48 de la  Gran Manzana.

Las expresiones de compadrazgo, comandita, de compinchismo, que han trascendido las meras formas, son tan frenéticas que han colocado a los susodichos mandatarios, in communitate et in solidaritate, según el Estatuto de Roma. A saber: Compromete su responsabilidad como perpetrador de delitos aberrantes, todo aquel que sea facilitador (...) “cómplice, encubridor o que colabore de algún modo en la comisión o la tentativa de comisión de tales crímenes, incluso, suministrando los medios para su comisión” (Artículo 25.c). Por ejemplo, los cordones umbilicales de los ilícitos, del “Mejor Contrato Petrolero de la Historia”; los delitos de lesa humanidad perpetrados contra los inermes inmigrantes venezolanos, porque no es cualquier cosa disparar a matar, como política de Estado, so pretexto de la condición de indocumentados; las persecuciones por motivaciones políticas, asesinatos, torturas aberrantes, en “El Helicoide”, “El Rodeo I”, con sus etcéteras y etcéteras, bajo el pretendido manto protector del pasado tres de enero. Los estadounidenses y venezolanos de buena voluntad tenemos fe, y haremos cuanto esté a nuestro alcance, para que dicho Estatuto y la demás normativa aplicable, muy pronto, cesen de ser papel mojado. 

El trayecto desde Caracas, había sido agotador para la dama en cuestión. Primero, el accidentado recorrido desde el Palacio de Miraflores hasta los destartalados barracones, de lo que próximamente será rebautizado, como “Aeropuerto Internacional Donald J. Trump”, vía hacia la no menos destartalada y también pronta a ser renombrada como “Autopista Donald J. Trump”, antes, “Autopista Caracas-La Guaira”.

Ya el apodado Hermano Siniestro y pretendido mano derecha de la jefa de Estado de marras, la había emplazado en tal sentido:

—¿Vamos a seguir cargando con ese histórico bacalao de llamar aeropuertos nacionales e internacionales; autopistas; veredas vecinales; plazas públicas y hasta nuestra RoboLución con el decimonónico apellido Bolívar? ¡Qué va oh! ¡Tenemos que acoplarnos a las circunstancias. En lo adelante, hasta los premios parroquiales de corte y costura, llevarán el augusto patronímico del camarada presidente de los Yunaites Estates of Amérrica (sic)! 

¿Someter a la viajera a los sucesivos detectores de metales instalados a lo largo de la ruta Caracas-New York, con el fin de no repetir el enojoso episodio de los lingotes de oro en el Aeropuerto de Barajas, lo mismo para prevenir, como sucedió en Buenos Aires, el escalamiento y fractura, cabilla en mano, de varios ventanales, por la entonces comunistoide, hoy “cachorra del Imperio”,como calificaba la germanía del nefando Hugo Chávez a cierta clase de lacayos?

 No hubo necesidad de tales precauciones. A partir de la 01:03 a.m., del tres de enero pasado, se han venido registrando prodigios que no dudamos en calificar de milagrosos:

 El Hombre del Mazo Dando, guapo cuando se hace acompañar por un enjambre de guardaespaldas, pero con fama de incontinente en el lance hombre a hombre, le limó la mirilla a su legendario garrote, además de lubricarlo con varias capas de “Aceite Tres en Uno”. "Dos posaderas precavidas valen por cuatro" rumió para sus adentros y sus afueras. Un generalote, mutó en cuestión de segundos, de sedicente padrino a muy madrino, con motivo de la “Operación Resolución Absoluta» y de Ministro de Guerra, pasó a ocupar la pacifista plaza de Ministro recoge-papas.

La mismísima jefa de Estado (e) dejó de ser para lo que estaba predestinada antes de nacer y condenada a seguir siendo, de por vida a causa de sus imperativos cromosómicos, de los cuales, élla, al igual que su muy siniestro hermano se han empeñado en abjurar, en los últimos ocho meses y unos pocos días.

 Y ahí lo tienen los detractores del derecho a regenerarse que no se les puede negar ni a los malhechores más contumaces ¿Incluidos los corruptos? ¡No! Excluidos los corruptos, pues de un tiempo a esta parte, asaltar las Tesorerías Públicas, así como traficar influencias, por sí o a través de hijos, sobrinos, cuasisobrinos, yernos, nueras, consuegros, testaferros en general, ha sido elevado a la categoría de honorable y por ende, sus beneficiarios no tienen necesidad de regeneración de ninguna especie. Porque tampoco es lo mismo ser maquinistas del Tren de Aragua, que fogoneros de la Locomotora de Mar-a-Lago. 

@omarestacio 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Post Bottom Ad

Pages